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Sistema
inmunológico Emfermedad D-K
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El herpes (del griego, «reptar»), Herpes es una lesión
cutánea
inflamatoria que se caracteriza por la aparición de pequeñas vesículas
agrupadas formando un racimo y rodeados de un halo rojo. Es causada por
el
virus herpes hominis tipo I que afecta cara, labios, boca y parte
superior del
cuerpo el, y el virus herpes hominis tipo II que se presenta en
genitales y
parte inferior del cuerpo.
Clases
de
herpes
Herpes labial
* El herpes labial, herpes catarral o febril, es el
producido por el
Síntomas
Dolor con sensación de quemazón y posteriormente sale una
pápulam que termina formando una costra. A veces puede ser doloroso
para comer
si se trata de herpes labial, salen las heridas y al cabo de una semana
o dos
se secan.
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Esclerosis múltiple
Este artículo o sección necesita fuentes o
referencias
que aparezcan en una
publicación acreditada, como libros de texto u otras
publicaciones especializadas en el tema.
Esclerosis múltiple
Clasificación y recursos externos
Imagen:MRI of
Multiple sclerosis.jpg
RMN FLAIR
secuencia en la que se aprecia cuatro placas dañando la mielina cerebral
CIE-9340
OMIM126200
DiseasesDB 8412
MedlinePlus
000737
eMedicine
neuro/228
MeSH
D009103
Sinónimos
La esclerosis múltiple
(EM; MS, en sus iniciales
castellanas e inglesas) es una enfermedad desmielinizante,
neurodegenerativa,
crónica y no contagiosa del sistema nervioso central. No existe cura y
las
causas exactas son desconocidas. Puede presentar una serie de síntomas
que
aparecen en ataques o que progresan lentamente a lo largo del tiempo.
Se cree
que en su progreso actúan mecanismos autoinmunes.
Se distinguen varios subtipos de esclerosis múltiple y
muchos afectados presentan formas diferentes de la enfermedad con el
paso del
tiempo.
A causa de sus efectos sobre el sistema central nervioso,
puede tener como consecuencia una movilidad reducida e invalidez en los
casos
más severos. Quince años tras la aparición de los primeros síntomas, si
no es
tratada, al menos 50% de los pacientes conservan un elevado grado de
movilidad.
Menos del 10% de los enfermos mueren a causa de las consecuencias de la
esclerosis múltiple o de sus complicaciones.
Es, tras la epilepsia, la enfermedad neurológica más
frecuente entre los adultos jóvenes (desde la erradicación de la
poliomielitis,
es la causa más frecuente de parálisis en los países occidentales).
Afecta
aproximadamente a 1 de cada 1000 personas, en particular a las mujeres.
Se
presenta cuando los pacientes tienen entre 20 y 40 años.
Descripción
Se caracteriza por dos fenómenos:
* Aparecen esparcidas en el cerebro y parcialmente
también en la médula espinal inflamaciones causadas por el ataque del
sistema
inmunitario contra la funda de mielina de los nervios.
* Las neuronas, y en especial sus axones se ven dañados
por diversos mecanismos (ver más adelante)
Como resultado, las neuronas del cerebro pierden en parte
o totalmente su capacidad de transmisión, causando los síntomas típicos
de
adormecimiento, cosquilleo, espasmos, parálisis, fatiga y alteraciones
en la
vista.
En la variante Remitente-Recurrente también se ha
detectado inflamación en el tejido nervioso y transección axonal, o
corte de
los axones de las neuronas, lo que hace que las secuelas sean
permanentes.
Tratamiento
Artículo principal: Tratamiento de la esclerosis múltiple
No existe cura de la esclerosis múltiple. Sin embargo se
han encontrado varios medicamentos que son eficaces en su tratamiento,
frenando
el desarrollo de la enfermedad y combatiendo los síntomas.
Solo la variante remitente-recurrente tiene tratamientos
aprobados por la FDA y la EMEA. Actualmente son tres interferones
(Avonex,
Betaseron y Rebif), un conjunto de polipéptidos llamado Copaxone, un
inmunosupresor llamado Mitoxantrone y finalmente un anticuerpo
monoclonal
llamado Natalizumab y comercializado como Tysabri.
La EM progresiva primaria es muy difícil de tratar. Altas
dosis de corticoesteroides cada tres meses pueden tener algún efecto.
En
principio no existe un tratamiento preventivo efectivo para la EM
progresiva
primaria. El tratamiento de los síntomas, y la rehabilitación mediante
fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia, tienen un papel
importante.
Medicamentos experimentales y terapias alternativas se
describen en el artículo Tratamiento de la esclerosis múltiple. El
estado de
las terapias experimentales, llamadas "pipeline", pueden ser
consultadas en sitios especializados
Epidemiología
Se considera que la esclerosis múltiple aparece cuando se
da una combinación de factores ambientales en personas genéticamente
predispuestas a adquirirla.
Factores ambientales
Artículo principal: epidemiología de la esclerosis
múltiple en España
Mapa mostrando cómo la prevalencia se incrementa al
separarse del ecuador
En Europa del norte, América del Norte continental y
Australasia uno de cada 1000 personas sufren esclerosis múltiple. En
Europa
Central es la enfermedad inflamatoria del sistema central nervioso más
común.
En cambio, en la Península Arábica, Asia y América del Sur continental
la
frecuencia es mucho menor. En el África Subsahariana es extremadamente
rara.
Con excepciones importantes, hay un gradiente norte-sur en el
hemisferio norte
y sur-norte en el hemisferio sur, con las menores frecuencias en las
zonas
ecuatoriales. En España este gradiente Norte-Sur se mantiene, la
prevalencia
media de la península ibérica se puede cifrar en 40-50 casos por cada
100 000
habitantes.
El clima, la dieta, el geomagnetismo, toxinas, la luz
solar, factores genéticos y enfermedades infecciosas han sido
discutidas como
posibles causas de estas diferencias regionales. Se ha postulado que
algún
factor medioambiental en la infancia podría tener un papel importante
en el
desarrollo de la esclerosis múltiple en la vida del adulto. La teoría
se basa
en varios estudios sobre personas que han migrado, demostrándose que,
si la
migración ocurre antes de los 15 años, el inmigrante adquiere la
susceptibilidad a la esclerosis de la región a la que se ha desplazado.
Si el
desplazamiento ocurre después de los 15 años, la persona mantiene la
susceptibilidad de su país de origen. Sin embargo, la enfermedad no se
transmite directamente como se ha demostrado en estudios con niños
adoptados.
Los primeros síntomas suelen aparecer en personas entre
los 20 y los 40 años. Rara vez por debajo de los 15 o por encima de los
60,
aunque en las personas mayores no suele detectarse. Como es el caso de
muchas
enfermedades autoinmunes, es dos veces más común entre mujeres que
entre
hombres. Entre los niños, que rara vez desarrollan la enfermedad, la
proporción
puede llegar a tres niñas por cada niño. En los casos de personas de
más de 50
años suele tratarse de hombres.
Según una investigación de Anne-Louise Ponsonby de la der
Australian National University en Canberra, la probabilidad de enfermar
es
tanto menor cuanto más tiempo se haya convivido con los hermanos. Más
de cinco
años de contacto reducen el riesgo un 90%. La científica explica el
fenómeno
por el contagio mutuo de enfermedades infecciosas entre hermanos, lo
que
protege de las enfermedades autoinmunes.
Factores genéticos
La esclerosis múltiple aparece principalmente en
caucásicos. Es 20 veces menos frecuente entre los inuit de Canadá que
entre los
demás canadienses que viven en la misma región. También es rara entre
las
tribus indias americanas de América del Norte, los aborígenes
australianos y
los maori de Nueva Zelanda. Estos ejemplos señalan que la genética
tiene un
papel importante en el desarrollo de la enfermedad.
La esclerosis múltiple no es una enfermedad hereditaria.
Sin embargo, la enfermedad está influenciada por el "trasfondo
genético" de un individuo y se ha demostrado que existen genes que
están
relacionados con un mayor riesgo de contraer la enfermedad. Estos
genes, que
están siendo estudiados, no son suficientes para diagnosticar
esclerosis.
En general, uno de cada 25 hermanos de un individuo con
la enfermedad también se verá afectado. Si un gemelo univitelino se ve
afectado, existe hasta un 50% de probabilidad que el otro gemelo
también
enferme. Pero sólo uno de cada 20 gemelos bivitelinos se verá afectado
si su
hermano ha enfermado. Si uno de los padres está afectado por la
esclerosis,
cada uno de los hijos tendrá una probabilidad de 1 entre 40 de
desarrollar la
enfermedad de adulto.
Dos estudios realizados en Canadá y Gran Bretaña muestran
la siguiente tabla de probabilidades de enfermar según el grado de
parentesco:
Grado de parentesco
Probablilidad de enfermar
En la población
~ 0,2 %
Familia en 1er grado
~ 3 %
Familia en 2o grado
~ 1 %
Familia en 3er grado
~ 0,9 %
Gemelos univitelinos ~ 35 %
Hermanos ~ 4 %
Diagnóstico
Las lesiones del sistema nervioso central que causan la
EM no siempre se manifiestan directamente como síntomas clínicos
detectables y
claramente atribuibles a la enfermedad, por lo que en ocasiones se
tiende a restar
importancia a los primeros signos. Sin embargo, el origen de la EM ya
está
presente y comienza a progresar.
Aunque en algunas ocasiones al principio de la EM
se
acumula poca discapacidad y la calidad de vida no se ve demasiado
afectada, la
realidad es que el sustrato de la enfermedad ya se está desarrollando.
Existen
abundantes evidencias clínicas y científicas que indican que, de lo que
ocurra
en las fases iniciales de la EM, depende en gran medida su evolución
posterior.
En otras palabras, las lesiones de hoy en el sistema nervioso central,
son la
causa de la discapacidad de mañana; de modo que si no se previenen hoy,
mañana
será demasiado tarde para conseguir la recuperación. Resulta clave
detectar la
EM cuanto antes, para poder actuar a tiempo.
Normalmente, la Esclerosis Múltiple se detecta
tras un
primer brote de la enfermedad. Los síntomas de este primer brote son
muy
variados, pero entre los más fácilmente reconocibles, destacan
hormigueo,
debilidad, falta de coordinación, alteraciones visuales, rigidez
muscular,
trastornos del habla, andar inestable, entre otros. No en todos los
pacientes
se manifiestan todos los síntomas ni durante el mismo tiempo.
Tras detectar estos síntomas es fundamental acudir
al
médico para realizar las pruebas oportunas. En la actualidad, aunque no
existe
ninguna prueba de laboratorio que de manera aislada permita confirmar o
eliminar por completo la posibilidad de padecer EM, la tecnología
disponible,
particularmente la resonancia magnética, el análisis del líquido
cefalorraquídeo
y los potenciales evocados, sí permiten un alto grado de seguridad en
el
diagnóstico, incluso antes de que haya una confirmación clínica de la
enfermedad.
Si se detecta que los síntomas son provocados por
la
Esclerosis Múltiple, el neurólogo podrá iniciar un tratamiento adecuado
para
que los brotes tarden más en aparecer y sus efectos sean menores.
Se ha demostrado que el tratamiento precoz reduce
significativamente el número de brotes y la intensidad de los mismos.
El diagnóstico de la esclerosis múltiple es
complejo. Se
requieren evidencias de una diseminación de lesiones tanto temporal
como
espacialmente en el sistema nervioso central. Eso quiere decir que, no
sólo
tiene que haber por lo menos dos lesiones distintas verificables por
síntomas
clínicos o por resonancia magnética, además tiene que haber evidencias
de
nuevos síntomas o lesiones en un intervalo de 30 días.
Una muestra de líquido cerebroespinal obtenida con
una
punción lumbar sirve para obtener pruebas de la inflamación crónica en
el sistema
nervioso, a menudo indicada por bandas oligoclonales que se encuentran
flotando
en el líquido.
Estudios de la conductividad nerviosa de los
nervios
óptico, sensoriales y motores también proporcionan pruebas de la
existencia de
la enfermedad, ya que el proceso de desmielinización implica una
reducción de
la velocidad de la conducción de las señales nerviosas. El estudio se
realiza
comparando los tiempos de reacción con mediciones tomadas anteriormente.
El proceso de diagnóstico se completa con la
realización
de pruebas para excluir otras enfermedades que pueden imitar a la
esclerosis
como la Enfermedad de Devic, la sarcoidosis, la vasculitis y la
enfermedad de
Lyme.
Síntomas
Las personas afectadas pueden manifestar un amplio
número
de síntomas, pero variando mucho de unas a otras, tanto en el tipo de
síntomas
como en su grado. En principio, pueden clasificarse según la zona del
sistema
nervioso afectada en: derivados del daño al nervio óptico, derivados
del daño a
la médula espinal (en concreto, los relativos a la movilidad son de
este tipo)
y derivados del daño al cerebro.
Se presentan a continuación los más comunes: (lista
incompleta)
* Astenia (fatiga)
* Pérdida de masa muscular
* Debilidad muscular
* Descoordinación en los movimientos
* Disfagia (problemas al tragar)
* Disartria (problemas de habla)
* Insuficiencia respiratoria
* Disnea (problemas al respirar)
* Espasticidad (rigidez muscular)
* Espasmos musculares
* Calambres
* Fasciculaciones musculares (pequeñas pero generalizadas
vibraciones musculares)
* Disfunción sexual
* Problemas de visión: pérdida, doble visión, nistagmo
* Problemas congnoscitivos: dificultad de realizar tareas
simultáneas, de seguir instrucciones detalladas, pérdida de memoria a
corto
plazo, depresión.
* Labilidad emocional (risas y llantos inapropiados sin
afectación psicológica)
* Estreñimiento secundario a inmovilidad.
Sintomatología cognitiva
Si bien antiguamente se consideraba que no existían
déficits cognitivos en el EM, sino que era una enfermedad
fundamentalmente
física; actualmente se sabe que es común un patrón de déficits
cognitivos
específicos.
El patrón que siguen los déficits cognitivos es un patrón
fronto-subcortical; afectando por tanto a las funciones localizadas en
el
lóbulo frontal y en las zonas subcorticales. Respecto a los déficits
frontales
puede haber cambios conductuales (apatía, falta de motivación,
pseudodepresión;
o por el contrario desinhibición, impulsividad, agresividad e
irascibilidad,
infantilismo...) y en las funciones ejecutivas (Capacidad para
planificar,
flexibilidad mental, razonamiento...) En cuanto a las funciones
subcorticales
lo más habitual es que exista una reducción en la velocidad de
procesamiento
cognitivo. Estos déficits deben ser evaluados por un neuropsicólogo
(neuropsicología)
y existen evidencias parciales sobre que la rehabilitación
neuropsicológica
específica puede ayudar a reducirlos o compensarlos.
Aspectos emocionales
Dado que la esclerosis múltiple afecta el cerebro y la
espina dorsal, es de naturaleza degenerativa y a menudo lleva a una
discapacidad progresiva, no es extraño que las personas afectadas
sufran
dificultades emocionales. Depresión, ansiedad, ira, miedo, junto con
otras
emociones se diagnostican a menudo entre las personas que sufren EM o
los
allegados.
A pesar de que estos sentimientos son comprensibles,
tienen implicaciones sociales, especialmente cuando interfieren con el
trabajo,
la escuela y la vida familiar. En particular, la depresión lleva
asociada el
peligro de suicidio.
Todos estos problemas pueden ser solucionados con
tratamientos psicológicos y medicación adecuada.
Depresión
La depresión en estos casos puede originarse tanto en las
implicaciones del diagnóstico como en los efectos que produce la
enfermedad en
el cerebro. El cerebro es un órgano altamente especializado y es el
origen de
todas las emociones. Cuando un brote afecta la parte del cerebro en que
se
procesan las emociones, el resultado puede incluir depresiones.
También se ha informado de casos de depresión en
algunos
pacientes que toman interferón beta (Avonex® o Rebif®) para tratar la
enfermedad.
Ansiedad
La ansiedad también es un problema frecuentemente
asociado con la EM. Al igual que la depresión, puede estar originada
por la
enfermedad o por las implicaciones del diagnóstico. Las consecuencias
cognitivas de la EM también suelen estar asociadas a la EM. No es raro
que
personas que sufren la enfermedad desarrollen falta de memoria,
dificultades en
explicar conceptos abstractos, organizar, planificar u olviden
determinadas
palabras. Estos síntomas pueden generar ansiedad y resultar en una
retirada de
la vida social.
Otras alteraciones
La ira es otro sentimiento que puede ir asociado a la EM
y, de hecho, con todas las enfermedades crónicas graves. También se ha
informado de la aparición de "risa patológica" y "llanto
patológico". Esencialmente se refiere a una reacción inapropiada a la
situación, tal como risas en un funeral o llanto al oír buenas
noticias. A
menudo es consecuencia de la desmielinización de las áreas del cerebro
encargadas del juicio.
Curso y formas de la enfermedad
Gráfica representando las posibles evoluciones de la
enfermedad
En la mayoría de los casos la esclerosis comienza con la
aparición aguda de síntomas en un espacio que varía de horas a días,
habitualmente
llamado exacerbación, ataque o episodio. Más adelante se habla de
recaída. El
primer síntoma es a menudo la neuritis óptica, una inflamación del
nervio
óptico que causa un deterioro de la visión y dolor al mover el ojo. Sin
embargo, no todos los pacientes con una neuritis óptica desarrollan EM.
Alteraciones sensoriales como entumecimiento u hormigueo también son
síntomas
iniciales frecuentes. En principio, la esclerosis puede comenzar con
cualquiera
de los síntomas asociados a la enfermedad.
EM benigna En los casos de EM benigna, tras uno o dos
ataques, la recuperación es completa. La enfermedad no empeora a lo
largo del
tiempo y suele tener síntomas menos graves. Estos casos sólo se
identifican
cuando queda una incapacidad permanente pequeña a los 10 o 15 años del
primer
ataque, que fue identificado en su día como EM con recaídas.
EM con recaídas y remisiones Especialmente en fases
tempranas de la enfermedad, los síntomas disminuyen o desaparecen
espontáneamente en un período que puede durar de días a meses. Este
tipo de
transcurso se llama con recaídas y remisiones. Nuevas recaídas pueden
aparecer
en semanas o varios años y son imprevisibles. Estas recaídas pueden
incluir los
síntomas anteriores y/u otros nuevos. Sin embargo, estudios de
resonancia
magnética muestran que el daño a los nervios puede continuar en estos
pacientes
incluso cuando los síntomas han remitido. Se sabe desde hace mucho
tiempo que
la EM nunca duerme, por lo que la importancia del tratamiento
preventivo es
grande. Muchos enfermos permanecen en esta fase el resto de sus vidas.
EM progresiva secundaria En muchos casos la enfermedad
cambia al cabo de varios años y los síntomas comienzan a progresar
lentamente
con o sin recaídas sobreimpuestas.No se conoce aun bien su etiologia
EM progresiva primaria Un 10 % de todos los
individuos afectados presentan un avance crónico desde el principio sin
remisión de los síntomas. Es la llamada forma progresiva primaria y a
menudo
aparece junto a debilidad en las piernas y alteraciones en el andar y
en la
vejiga urinaria. Parece que son procesos degenerativos y no
inflamatorios los
que tienen un papel preponderante en este tipo. En los casos en que la
forma
progresiva primaria se sobreimponen a recaídas se suele hablar de
progresiva
con recaídas.
Existen también otras formas de esclerosis múltiple, que
para muchos son enfermedades distintas, que se agrupan bajo el nombre
colectivo
de formas frontera de la esclerosis múltiple.
Fisiopatología
Los orígenes de la enfermedad son desconocidos.
Se ha lanzado la hipótesis de que una infección viral u
otro factor medioambiental en la niñez o durante el embarazo pueda
preparar el
sistema inmunológico para una reacción anormal más tarde. A nivel
molecular,
puede que exista una similitud estructural entre una agente infeccioso
desconocido y componentes del sistema nervioso central, lo que causaría
confusión más tarde en el sistema inmunológico (un proceso llamado
mimetismo
molecular). Con todo, aun no se conoce ningún virus de la esclerosis.
Desde
luego, la esclerosis múltiple no es contagiosa.
Se ha conseguido reconstruir el proceso del ataque del
sistema inmunológico a la mielina a partir de observaciones en los
tejidos
dañados y el estudio de la Encefalomielitis Experimental Autoinmune (o
EAE, de
sus siglas en inglés), que es una enfermedad similar a la EM que puede
ser
inducida en los roedores.
Tipos de lesiones
Recientemente la National MS society americana ha lanzado
un proyecto llamado The lesion project para catalogar todos los tipos
de
lesiones posibles y desarrollar un modelo más preciso de como ocurren
las
cosas. Se han encontrado cuatro familias de lesiones diferentes pero no
hay un
consenso en cuanto al significado de este hecho. Unos piensan que esto
significa que la EM es realmente una familia de enfermedades. Otros
piensan que
las lesiones pueden cambiar de un tipo a otro con el tiempo o según el
individuo. Las cuatro familias o "patterns" son los siguientes:
* Patrón I: La lesión presenta células T y macrofagos
alrededor de vasos capilares. Los oligodendrocitos están más o menos
intactos y
no hay signos de activación del sistema inmune complementario
(anticuerpos)
* Patrón II: La lesión también presenta células T y
macrófagos alrededor de los capilares. Los oligodendrocitos también se
preservan, pero aparencen signos de activación del complemento.
* Patrón III: Las lesiones son difusas y presentan
inflamación. Los oligodendrocitos presentes están dañados
(oligodendrogliopatía
distal). Hay también signos de activación de la microglia y pérdida de
MAG
(proteína constituyente de la mielina, del inglés myelin associated
glycoprotein). Las lesiones no rodean los vasos capilares y hay un
anillo de
mielina intacta alrededor de ellos. También aparece una remielinización
parcial
y apóptosis de oligodendrocitos.
* Patrón IV: La lesión presenta bordes abruptos y
oligodendrocitos degenerados, con un anillo de mielina. Ausencia de
oligodendrocitos en el centro de la lesión. No está activado el
complemento ni
hay perdida de MAG.
Los dos primeros patrones se consideran ataques
autoinmunes contra la mielina y los dos últimos contra los
oligodendrocitos.
Los dos primeros patrones son además similares a los producidos en EAE.
Las formas frontera de la esclerosis múltiple también
presentan lesiones incluidas en estos patrones. Así la neuromielitis
óptica
tendría lesiones mediadas por activación de complemento (patrón II). La
esclerosis concéntrica de Baló mostraría pérdida de MAG según el patrón
III y
la EM progresiva primaria se correlacionaría con el patrón IV
Desmielinización
En estado normal, existe una barrera entre el
sistema
nervioso central y la sangre llamada barrera hematoencefálica, que está
formada
por células endoteliales tapizando las paredes de los vasos sanguíneos.
En la
esclerosis esta barrera se deteriora y células T autorreactivas la
cruzan,
provocando una proceso inflamatorio. La inflamación es facilitada por
otras
células inmunitarias y elementos solubles, como la citocina y los
anticuerpos.
A causa de este comportamiento anormal del sistema inmunológico, la
esclerosis
múltiple es considerada una enfermedad autoinmunitaria.
Ampliamente aceptado es que un subtipo especial de
linfocitos, llamados células CD4-Th1-T, tienen una función clave en el
desarrollo de la enfermedad. Bajo circunstancias normales, estos
linfocitos
pueden distinguir entre células propias y ajenas. En una persona con
esclerosis
múltiple, sin embargo, las células reconocen partes sanas del sistema
central
como ajenas y las atacan como lo harían con un virus. En la esclerosis,
la parte
atacada es la mielina, una sustancia grasa que cubre los axones de las
células
nerviosas y que es importante para una transmisión nerviosa adecuada.
La inflamación finalmente lleva a la apertura de la
barrera hematoencefálica, lo que puede acarrear problemas como edemas.
También
causa la activación de macrófagos, de metaloproteinasas y otras
proteasas y
citocinas. Finalmente llevará a la destrucción de la mielina, proceso
llamado
desmielinización.
Daño a los axones
A través de la resonancia magnética y otros sistemas, se
ha demostrado que el daño a los axones es una de los principales causas
del
desarrollo de discapacidades permanentes. Se ha demostrado que esta
lesión
interviene no sólo en formas crónicas o en estadios tardíos de la
enfermedad,
sino que está presente desde el inicio.
Los mecanismos que llevan a este tipo de daños no están
explicados en su totalidad. Actualmente parece que una regulación
anómala del
glutamato así como la liberación de monóxido de nitrógeno (NO) tienen
una
función importante.
Varios experimentos en animales con EAE, encefalitis
inducida, enfermedad supuestamente similar a la Esclerosis múltiple,
han
mostrado que a los que se les dieron medicamentos para la disminución
de los
niveles de glutamato en el cerebro tuvieron una disminución
significativa en
los daños a los axones.
Otra posibilidad es la destrucción directa de los axones
por las células T autorreactivas.
Remielinización
Los oligodendrocitos originales que forman la cubierta de
mielina no son capaces de recrear la cubierta una vez que ha sido
destruida.
Sin embargo, el cerebro es capaz de reclutar células madre que migran
de otras
zonas del cerebro desconocidas, se diferencian en oligodendrocitos
maduros y
recrean la cubierta de mielina. Esta nueva cubierta a menudo no es tan
gruesa o
efectiva como la original y ataques repetidos tendrán como reacción
remielinizaciones cada vez menos efectivas, hasta que se forma una
placa
alrededor de los axones dañados. Las células madre se diferencian y
remielinizan axones in vitro sin ningún problema, por lo que se
sospecha que la
inflamación o el daño al axón inhiben la diferenciación de las células
madre in
vivo.
La remielinización es una de las razones por las que,
especialmente en la primeras fases de la enfermedad, los síntomas
tienden a
disminuir o desaparecer después de días a meses.
Resultado
Sin embargo, el daño a los axones y la pérdida
irreversible de las neuronas aparecen muy pronto en el transcurso de la
enfermedad. Los síntomas de la esclerosis son causados por lesiones
múltiples
en el cerebro y la espina dorsal y pueden variar mucho entre
individuos,
dependiendo de dónde ocurran las lesiones. A pesar de todo, la
plasticidad del
cerebro a menudo puede compensar una parte del daño.
Datos experimentales indican que nervios dañados pueden
también recuperar parcialmente la función a través de la creación de
canales de
sodio en las membranas celulares.
Factores que provocan una recaída
En general, las recaídas tienden a ocurrir con más
frecuencia durante la primavera y el verano que en otoño o en invierno.
Infecciones como un catarro, un resfriado o una diarrea aumentan el
riesgo de
recaída. Sin embargo, la vacuna contra el resfriado es inocua y no
provoca
recaídas como se ha demostrado en diversos estudios recientes. La
vacuna del
tétanos también se considera inocua, aunque no ha sido estudiada con
detalle.
En general, las vacunas con virus vivos atenuados aumentan el riesgo de
recaída.
El embarazo puede afectar directamente la probabilidad de
recaída. Los últimos tres meses de embarazo ofrecen una protección
natural
contra la recaída, mientras que los primeros meses y especialmente las
primeras
seis semanas el riesgo aumenta entre un 20 y un 40%. Según estudios
modernos,
el embarazo no afecta la incapacidad a largo plazo. La esclerosis
múltiple no
aumenta la probabilidad de tener un niño disminuido, aunque sí existe
la
posibilidad de transmisión de la enfermedad (ver sección Genética).
Estadísticamente no hay evidencias de que accidentes u
operaciones provoquen recaídas. En principio, la cirugía no precisa de
cuidados
especiales que no sean causadas por discapacidades existentes.
El deporte es posible, aunque se desaconsejan extremos
como maratones.
El estrés puede causar una recaída, aunque los datos de
los estudios son inconsistentes.
El calor y el agotamiento pueden aumentar los síntomas
temporalmente, fenómeno conocido como síntomas de Uhthoff. Esta es la
razón de
que algunos pacientes eviten saunas o incluso duchas calientes. Sin
embargo, el
calor no es un factor demostrado de recaída. Una fuerte exposición al
sol debe
ser evitada, ya que los rayos ultravioleta son un fuerte estímulo del
sistema
inmunológico.
Pronóstico
back to top
Actualmente no hay pruebas clínicas establecidas que
permitan un pronóstico o decidir una respuesta terapéutica, aunque
existen
investigaciones prometedoras que necesitan ser confirmadas, como la
detección
de los anticuerpos anti-MOG (anticuerpo sérico contra la glicoproteína
de la
mielina de los oligodendrocitos, Myelin oligodendrocyte glycoprotein) y
anti-MBP
(anticuerpo contra la proteína básica de la mielina, Myelin basic
protein),
como factores predictores de evolución a la enfermedad instaurada. La
incertidumbre es uno de los aspectos psicológicos que resulta más
difíciles de
llevar en la EM.
Debido a la mejora en el tratamiento de complicaciones
como infecciones pulmonares o en la vejiga urinaria, la esperanza de
vida de
las personas diagnosticadas con MS sólo se ve ligeramente reducida.
Cuanto más joven se es cuando aparece la enfermedad, más
lentamente avanzan las discapacidades. Esto es debido a que en personas
mayores
es más frecuente la forma crónica progresiva, con una acumulación mayor
de
discapacidades.
La discapacidad tras cinco años se corresponde con la
discapacidad a los 15 años: 2/3 de los pacientes con EM que tengan
pocas
discapacidades a los 5 años, no se deteriorarán mucho en los 10 años
siguientes. Otros casos de EM en la familia no influyen en la
progresión de la
enfermedad. Uno de cada tres pacientes seguirá siendo capaz de trabajar
después
de 15 a 20 años.
Pérdida de visión o síntomas sensoriales (entumecimiento
u hormigueo) como síntomas iniciales son signos de un pronóstico
benigno.
Perturbaciones en el andar y cansancio son signos de un pronóstico
negativo.
Una rápida regresión de los síntomas iniciales, edad a la
que aparece la enfermedad por debajo de los 35, sólo un síntoma
inicialmente,
desarrollo rápido de los síntomas iniciales y corta duración de la
última
recaída indican un buen pronóstico.
Si la forma es con recaídas y remisiones,
estadísticamente serán necesarios 20 años hasta que la silla de ruedas
sea
necesaria. Esto quiere decir que muchos pacientes nunca la necesitarán.
Si la
forma es progresiva primaria, como media, se necesitará una silla de
ruedas
tras 6 o 7 años. Hay que tener en cuenta que estos datos a largo plazo
fueron
tomados antes de la llegada de los medicamentos inmunomoduladores
modernos hace
unos 10 años. Estos medicamentos consiguen retrasar el progreso de la
enfermedad varios años.
Historia
Noticias sobre pacientes
Existen algunos informes antiguos sobre pacientes que
pudieran haber tenido esclerosis múltiple. Santa Lidwina de Schiedam
(1380 -
1433), una monja holandesa, podría haber sido la primera paciente de la
enfermedad conocida. Desde los 16 años, desarrolló dolores
intermitentes,
debilidad en las piernas y pérdida de visión, síntomas típicos de la
esclerosis. Murió a los 53 años.
Augustus Frederick d'Este (1794-1848), un nieto ilegítimo
del rey Jorge III de Inglaterra, otro paciente famoso de esclerosis,
dejó un
diario detallado describiendo sus 22 años de convivencia con la
enfermedad.
Comenzó a los 28 con una pérdida repentina temporal de la vista, tras
el
funeral de un amigo. Durante su enfermedad desarrolló debilidad en las
piernas,
torpeza en las manos, entumecimiento, mareos, alteraciones de la vejiga
y
disfunción eréctil. En 1844 se vio confinado a una silla de ruedas.
Hasta su
muerte cuatro años más tarde, mantuvo una visión optimista de la vida.
W. N. P. Barbellion también escribió un diario
detallado
de su diagnóstico y su lucha con la enfermedad. El diario se publicó en
1919
como The Journal of a Disappointed Man (El diario de un hombre
desilusionado).
Otras personas ilustres que han sufrido la
enfermedad son
Santos Dumont, pionero brasileño de la aviación, Heinrich Heine, poeta
alemán,
Ivalio Iordanov, jugador de fútbol búlgaro, y Jacqueline du Pré,
violoncellista
inglesa.
En la serie de televisión The West Wing (El ala
oeste) al
presidente ficticio de los EEUU, Josiah "Jed" Bartlet, le es
diagnosticado
esclerosis múltiple. El argumento lleva al presidente a presentar el
hecho al
público en la ficción, lo que ha contribuido para destruir algunos
mitos y
educar a los telespectadores sobre la enfermedad.
Investigación clínica
Robert Hooper (1773-1835), un patólogo británico y médico
en ejercicio, Robert Carswell (1793-1857), profesor británico de
patología, y
Jean Cruveilhier (1791-1873), un profesor de anatomía patológica
francés,
fueron los primeros en describir la enfermedad con ilustraciones
médicas y
detalles clínicos.
Basándose en esto, Jean-Martin Charcot (1825-1893), un
neurólogo francés, resumió los datos anteriores y realizó importantes
contribuciones con las observaciones clínicas y patológicas propias.
Reconoció
la esclerosis múltiple (sclerose en plaques) como una enfermedad
distinta y
separada.
Tras los trabajos de Charcot, varios investigadores como
Eugène Devic (1858-1930), Jozsef Balo (1895-1979), Paul Ferdinand
Schilder
(1886-1940) y Otto Marburg (1874-1948) encontraron casos especiales de
la
enfermedad que ahora se conocen como formas frontera de la esclerosis
múltiple,
ya que algunos autores los clasifican cono EM y otros no. Estos casos
son un
caso clínico especial, Enfermedad de Devic, también conocido como EM
óptico-espinal o Neuromielitis óptica, NMO), tres formas patológicas
(Esclerosis concéntrica de Balo, Esclerosis de Schilder o difusa y
Esclerosis
de Marburg, también llamada aguda o maligna), una forma asociada,
(neuropatía
periférica autoinmune) y una enfermedad asociada (encefalomielitis
diseminada
aguda o ADEM).
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Hepatitis
Clasificación y recursos externos
La hepatitis
es
una afección o enfermedad inflamatoria que afecta al hígado. Su causa
puede ser
infecciosa (viral, bacteriana, etc.), inmunológica (por
auto-anticuerpos) o
tóxica (por ejemplo por alcohol, venenos o fármacos). También es
considerada,
dependiendo de su etiología, una enfermedad de transmisión sexual.
Son aquellos específicos para la hepatitis, es decir,
aquellos que sólo provocan hepatitis. Existen muchos: virus A, virus B,
C, D,
E, F, G. Los más importantes son los virus A, B, C y, en menor medida,
el D y
el E, siendo los últimos, F y G los últimos descritos y los menos
estudiados.
Otros virus no específicos son:
* Virus de Epstein-Barr (EBV): causante de la
mononucleosis infecciosa y de amigdalitis.
* Citomegalovirus (CMV): tiene tropismo hepático aunque
puede dar encefalitis.
Tóxicos
Entre los tóxicos se encuentran la Amanita Phaloides, que
es muy hepatotóxica, pudiendo causar necrosis masiva y fallo hepático,
y
diversos fármacos:
* Paracetamol: es hepatotóxico cuando se toma en
cantidades importantes que saturan su metabolismo por el citocromo P450
(10-15
mg al día). Estas cantidades a partir de las que se produce toxicidad
son
menores en pacientes con hepatopatías e ingesta de alcohol.
* Por mecanismo de hipersensibilidad:
Isoniacida: que se utiliza para el tratamiento de la
tuberculosis.
?-metil-dopa, que es un fármaco hipotensor.
Antifolínicos: metotrexato.
Antibióticos: ampicilina, eritromicina.
Estrógenos: provoca colestasis.
Halotano, que es un fármaco anestésico.
Por tanto, ante un paciente con hepatitis aguda habrá que
hacer una detallada historia de la ingesta de fármacos.
Vías de transmisión
Virus A (HAV) y E (HEV): fecal-oral. La forma de
transmisión más frecuente es por el agua contaminada: verduras lavadas
con esta
agua, mariscos de aguas pantanosas… por lo que la higiene es
fundamental para
una buena prevención.
Virus B (HBV), D (HDV). Por vía parenteral: por
transfusiones, heridas, jeringuillas contaminadas; por contacto sexual
al estar
presente los virus en los distintos fluidos corporales como esperma,
saliva, o
por relaciones sexuales traumáticas con heridas.
Virus C (HCV); Por vía parenteral, contaminación con
sangre infectada, se ha encontrado presencia del virus en algunos
fluidos
aunque no puede considerarse en cantidad como para producir la
trasmisión del
virus. El contagio por vía sexual es muy poco frecuente, estaría
vinculado a la
trasmisión por vía parenteral en relaciones sexuales de riesgo donde
exista
sangrado.
Epidemiología
Distribución de la hepatitis A.
Distribución de la hepatitis B.
Distribución de la hepatitis C.
* Hepatitis A: es una enfermedad del hígado causada por
el virus de la hepatitis A (VHA). Se transmite por el contacto con
deposiciones
de otro enfermo, por falta de higiene en el hogar o bien el consumo de
alimentos contaminados y deficientemente lavados (como verduras regadas
con
aguas no tratadas o en contacto con vectores, como moscas o
cucarachas). Puede
afectar a cualquier persona y tener carácter epidémico en aquellos
lugares que
no cuenten con tratamiento adecuado de sus aguas servidas. En países
más
desarrollados la hepatitis A afecta principalmente a casos aislados de
individuos, aunque han ocurrido epidemias que han llegado a cubrir
grandes
áreas en el pasado. Si bien hoy en día existen vacunas que pueden
prevenirla,
las condiciones de saneamiento ambiental y las normas de higiene al
interior
del hogar son la forma más eficaz de evitar su desarrollo.
* Hepatitis B: es una enfermedad grave causada por un
virus que se transmite por la sangre o por vía sexual desde un enfermo
con
hepatitis activa o de un portador sano del virus de la hepatitis B
(VHB). Puede
causar una infección aguda y persistir en la sangre toda la vida,
causando
cirrosis (cicatrización) del hígado, cáncer del hígado, insuficiencia
hepática
y la muerte. También existe una vacuna para su prevención.
* Hepatitis C: es una enfermedad del hígado causada por
el virus hepatitis C (VHC) que se encuentra en la sangre de las
personas que
tienen la enfermedad. La infección del VHC también es transmitida
mediante el
contacto con la sangre de una persona infectada (en etapa de actividad
o
portación del virus) y también es causa de hepatitis crónica, cirrosis,
cáncer
de hígado, insuficiencia hepática y muerte.
* Hepatitis D: es un virus defectuoso que necesita el
virus de hepatitis B para existir. El virus de la hepatitis D (VHD) se
encuentra en la sangre de las personas infectadas con el virus.
* Hepatitis E: es un virus (VHE) que se transmite en
forma muy similar al virus de hepatitis A. Se disemina a través de agua
contaminada.
* Hepatitis F: de aparición reciente, puede ser el mismo
conocido como G.
* Hepatitis G: es el virus más nuevo, se conoce poco. Se
cree que se transmite a través de la sangre sobre todo en personas que
usan drogas
endovenosas, y se supone que con otras enfermedades y tratamientos
relacionados
con la coagulación.
Patogenia
En circunstancias normales, no hay constancia de que
ninguno de los virus de la hepatitis sea directamente citopático para
los
hepatocitos. Los datos disponibles sugieren que las manifestaciones
clínicas y
la evolución que siguen a la lesión hepática aguda propia de una
hepatitis
vírica son determinadas por las respuestas inmunitarias del paciente.
Todas las infecciones por virus de la hepatitis tienen un
periodo de incubación largo:
* Virus A y E: entre 15 y 30 días.
* Virus B, C y D: puede llegar hasta 2 meses. back to top
Clínica
Primera semana (periodo preictérico de síntomas
prodrómicos). Este cuadro se presenta durante los primeros 5-6 días de
la
infección y en los que el paciente no suele estar diagnosticado:
* Síndrome General: astenia, anorexia y falta de
concentración. Artralgias, mialgias, cefaleas, fotofobia,
* Febrícula o no. A veces puede desencadenar fiebre de
39ºC con escalofríos.
* Síntomas Digestivos o no por distensión de la cápsula
de Glisson que origina dispepsia. Náuseas, vómitos.
* Síntomas Respiratorios: faringitis, tos y coriza.
A los 5-7 días:
* Ictericia.
* Síntomas de colestasis como coluria (orina oscura del
color de la Coca-Cola), acolia e hipocolia, heces teñidas o
decoloradas,
ictericia o subictericia en la conjuntiva, prurito.
* El depósito de anticuerpos puede causar vasculitis como
púrpura.
* Crioglobulinemia en hepatitis por el virus C.
Hepatitis anictérica: un 1% de los casos es una hepatitis
anictérica que no presenta ictericia y debe diagnosticarse por la
sintomatología inespecífica de anorexia y astenia junto con las pruebas
complementarias.
Algunas Hepatitis Agudas pueden cronificarse, algunas
menos frecuentemente pueden producir un Fallo Hepático Agudo o Masivo y
otras
evolucionan hacia la curación.
Fallo hepático agudo: en el que ocurren varios eventos.
Uno de ellos es la disminución en la producción de albúmina y otras
proteínas,
lo que da lugar a una hipoalbuminemia, aunque se de con más frecuencia
en
hepatitis crónicas y cirrosis.
Si aumenta la bilirrubina hasta cifras superiores a 3 mg
(siendo lo normal 1 mg), los canalículos biliares se cerrarán y el
drenaje se
verá dificultado dando lugar a una Hepatitis Aguda Colostática. Si la
bilirrubina aumenta hasta 10-12 mg la ictericia será evidente.
Debido a la necrosis todos los pigmentos del hígado
saldrán a sangre. También tendremos una alteración en la coagulación
con un
Tiempo de Protrombina alargado Pedir
estudio de coagulación siempre. INR ?, TP? y?porque no se forma bien coagulación disminuida con
tendencia
hemorragípara.
Aparecen signos de encefalopatía hepática con inversión
del ritmo del sueño (duerme de día y no por la noche), signos sutiles
de pérdida
de memoria, desorientación, temblor aleteante de fases distales o
flapping
tremor, que puede desencadenarse en un paciente espontáneamente con una
maniobra de hiperextensión. También da lugar a dismetrías, en el que el
paciente está aparentemente normal pero le fallan los sistemas de
coordinación.
Se demuestra pidiendo al paciente que dibuje una estrella, obteniendo
un dibujo
amorfo como resultado.
Diagnóstico
* Historia Clínica con sintomatología y detalle de
la
historia de ingesta de fármacos.
* Analítica: se produce un aumento de 10 a 20 veces de
los niveles séricos de las transaminasas, que alcanzan valores que
oscilan
entre los 300 y los 1000, debido a la rotura de los hepatocitos con
salida al
exterior de su contenido. ? GOT y ? GPT. También se detecta un aumento
de
bilirrubina total, por incremento tanto de bilirrubina indirecta o no
conjugada
como de bilirrubina directa o conjugada, siendo el de esta última
mayor.
Se incrementa también la fosfatasa alcalina por la
colestasis por obstrucción biliar, aumenta la ?-glutamil-transpeptidasa
(GGTP).
Las transaminasas nos dan una idea del alcance de la
necrosis hepática, y por tanto de la hepatitis, mientras que otros
parámetros
señalan el estado de la función hepática.
Marcadores bioquímicos específicos: como la medida de la
carga viral o de los anticuerpos generados por el organismo frente a
ellos. Se
detallarán en el estudio individual de cada tipo de virus.
Tipos de hepatitis
Hepatitis A (HAV)
Se transmite por vía entérica o fecal()-oral (aguas
residuales) y tiene un periodo de incubación de unas 4 semanas. El HAV
sólo se
reproduce en el hígado pero está presente además en bilis, heces y
sangre al
final del periodo de incubación. Su infecciosidad disminuye rápidamente
una vez
que la ictericia se hace evidente.
* • Durante la fase aguda, hasta 6 meses o incluso más,
se detectan anticuerpos anti HAV de tipo IgM.
* • En cambio, en la fase de convalecencia predominan y
se detectan anticuerpos anti-HAV de tipo IgG, que confieren protección
frente a
la re infección por este virus.
Hepatitis B (HBV)
La hepatitis B es causada por un virus de DNA que logra
replicarse gracias a su DNA polimerasa con actividad adicional como
transcriptasa inversa, y se transmite por vía parenteral. Se multiplica
en el hígado
pero puede estar presente fuera de él.
Sus partículas víricas son:
* • HBsAg o Antígeno de Superficie del HBV, que es una
proteína de envoltura que se expresa en la superficie del virión. Es
producto
del gen S, que puede tener varios genotipos.
* • HBcAg o Antígeno Central (CORE) del HBV. Se expresa
en la superficie de la nucleocápside y es codificado por el gen C en su
región
central. No lo encontramos en suero porque carece de péptido
señalizador para
hacerse soluble.
* • HBeAg o Antígeno E del HBV, que es una proteína
soluble de la nucleocápside. Es también producto del gen C, pero esta
vez es
codificado desde su región precentral. El gen es el mismo que en el
HBcAg pero
la región en la que se inicia la transcripción es distinta, ya que el
gen posee
dos codones de iniciación. Dependiendo de por cual se empiece se
producirá una
u otra proteína. El HBeAg puede encontrarse en suero porque tras su
síntesis se
asocia a un péptido señalizador que lo fija al retículo endoplásmico
liso.
Tras la infección por el HBV el primer marcador que se
encuentra en suero es el HBsAg, que se eleva antes de que la infección
tenga
expresión clínica (ictericia y otros síntomas) y disminuye y desaparece
al cabo
de 1 o 2 meses de la aparición de la ictericia, al tiempo que aumenta
el
anticuerpo contra el antígeno S (anti-HBs), que persiste
indefinidamente y
protege frente a la reinfección por el HBV.
Durante el intervalo en el que HBsAg está disminuyendo y
el anti-HBs está aumentando, puede que las serologías den negativas por
no
alcanzar los umbrales necesarios para la detección. Este periodo se
denomina
“ventana ciega” y para no incurrir en un falso negativo podemos
ayudarnos con
la detección en suero del anticuerpo contra el HBcAg (anti-HBc), que se
eleva
tras 1 o 2 semanas desde la aparición de HBsAg. Hay que tener en cuenta
que no
podemos encontrar en suero el propio antígeno HBcAg por carecer de
péptido de
señalización para hacerse soluble y estar por tanto integrado en la
nucleocápside viral.
Hay que reseñar que gracias a la sensibilidad de las
nuevas técnicas la ventana ciega se ha disminuido considerablemente.
Como en algunas personas el anti-HBc puede persistir en
sangre más allá de lo que lo hace el anti-HBs, una detección que sólo
muestra
el anti-HBc como positivo no implica una replicación activa del virus,
siendo
lo más frecuente que sea un signo de una infección antigua por el HBV.
Para determinar si la infección es reciente o antigua se
debe determinar el tipo de Ig del anticuerpo, siendo una infección
antigua la
que los presenta de tipo IgG y reciente si se trata de IgM.
En cuanto al tercer marcador serológico, el HBeAg,
aparece al mismo tiempo o poco después del HBsAg y cuando la actividad
replicativa del virus es máxima. Disminuye poco después del aumento de
actividad
de las aminotransferasas y antes de que desaparezca HBsAg. Tras su
desaparición
comienzan a detectarse los anticuerpos anti HBeAg (anti-HBe).
La capacidad del paciente de dar una respuesta a la
infección es la que produce el daño sobre el hígado. Hay personas que
no se
defienden bien del virus, no producen niveles efectivos de anticuerpos
y
mantienen los antígenos S como positivos durante mucho tiempo con
transaminasas
normales y casi sin sintomatología. Si albergan virus completos y no
sólo HBsAg,
estos individuos son portadores asintomáticos capaces de contagiar la
infección
a otra persona.
Menos de un 5% de las Hepatitis Agudas por virus B llegan
a cronificar.
Hepatitis C (HCV)
Es un virus de RNA que se trasmite por vía parenteral.
Expresa el antígeno HCAg (con mayúscula. No confundir con el HBcAg o
antígeno
CORE del virus B). Puede cronificar.
Se ha demostrado la existencia de anticuerpos
neutralizadores del HCV pero suelen ser de duración breve y no se ha
comprobado
que la infección por el HCV induzca inmunidad duradera frente a la
reinfección.
Estos anticuerpos se elevan durante la fase aguda y se detectan antes o
después, dependiendo de la técnica empleada.
Para detectar el HCV se utiliza la detección del RNA del
HCV por PCR. Detecta la presencia del RNA del virus C pocos días de
haber
sufrido la exposición y mucho antes de que aumenten los niveles de
anticuerpos
anti-HCV.
* • Si el anticuerpo es de tipo IgM el presente cuadro se
debe a una infección actual por el HCV.
* • Si el anticuerpo es de tipo IgG quiere decir que en
un momento anterior hubo una infección por el HCV.
Hepatitis D (HDV)
Es un virus de RNA que se transmite por vía parenteral y
necesita de la presencia del HBV u otro hepadnavirus para multiplicarse
y
expresarse. Si HBV es negativo, HDV será también negativo. Por el
contrario, si
HBV resulta positivo, puede o no haber infección por HDV. Al depender
por
completo del HBV la duración de la infección por el virus D está
completamente
determinada por la del virus B, no pudiendo sobrepasarla.
Su nucleocápside expresa el antígeno D (HDAg), que es
difícil de encontrar en suero. El anticuerpo neutralizador del HDAg se
eleva de
30 a 40 días tras la aparición de los síntomas.
Pueden darse dos tipos de infección junto al HBV:
* • Coinfección: si tanto los marcadores del HBV como los
anticuerpos anti-HDV son positivos y de fase aguda, es decir,
anticuerpos de
tipo IgM para cada uno de los virus.
* • Sobreinfección: si los marcadores del HBV son
positivos pero con anticuerpos de tipo IgG y los anticuerpos contra el
HDV son
positivos y de tipo IgM.
Hepatitis E (HEV)
Se transmiten al igual que los HAV por vía enteral. Se
detectan anticuerpos tipo IgM e IgG anti-HEV pero disminuyen muy rápido
tras la
infección aguda. No disponemos en clínica de marcadores serológicos.
Como los
HAV, nunca cronifican.
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